Panorámica de la costa de San Sebastián
10h: Los más madrugadores aprovechamos desde primera hora. Cogemos el coche y al poco nos presentamos en La Zurriola, una de las dos playas de las que presume la ciudad, conocida principalmente por la práctica de deportes como el surf o el windsurf. Paseamos por el paseo marítimo, llegando así hasta el Kursaal, edificio utilizado como Palacio de Congresos y/o Auditorio. Desde allí continuamos por el Paseo Nuevo, rodeando de esta forma el casco viejo pero sin despegarnos en ningún momento del mar.Playa de La Zurriola
Tras una pequeña caminata, llegamos al acuario así como al puerto antiguo, donde las pintorescas casitas de colores trasladan a uno a épocas del medievo, tiempos en los que se utilizaba el sistema del trueque para intercambiar así cualquier alimento por un puñado de sardinas frecas.
Puerto antiguo de San Sebastián
Disfrutando en el puerto
Poco a poco nos vamos adentrando en la parte antigua de la ciudad. De esta forma zigzagueamos por sus callejuelas entre tabernas y restaurantes de pinchos o tapas hasta llegar a la plaza de la Constitución, un bonito lugar donde cada mes de agosto se iza la bandera para dar inicio a las fiestas de la ciudad. Alrededores de ésta, comemos y más tarde nos sumamos al "picoteo", muy habitual por los bares del casco antiguo.Adentrándonos en el corazón del casco histórico
Cuando la noche está al caer, nos recorremos a pié todo el paseo marítimo de La Concha, llegando así hasta el Peine de los Vientos, otro de los lugares emblemáticos de San Sebastián.Atardeciendo en el puerto
Habiendo anocheciendo y tras haber sacado unas cuantas fotografías, echamos un último vistazo a la costa, pues la panorámica de ésta es increíble.
San Sebastián at night, vista desde "el Peine de los Vientos"
23,30h: El día va llegando poco a poco a su punto y final. Así nos despedimos de San Sebastián y emprendemos el viaje de vuelta, pues mañana toca visitar Bermeo, Mundaka, San Juan de Gaztelugatxe y Bakio.